Lic. Santiago Antonio Vara PerroneBuenos días a todos.

Ser sabinense, por simple y llana herencia heráldica es ser portador de un noble pasado. Sabinas como un amoroso padre ve nacer a sus hijos, los protege en este maravilloso valle al pie de nuestra sierra, los arrulla con cantos de grillos y chicharras, los alimenta con aguacates en tortilla de harina y los ve crecer y trabajar para ganarse la vida, algunos en su propio solar, algunos teniendo que partir al norte y otros al sur, pero como buen padre, sabe que siempre regresan, los buenos hijos, siempre regresan.

Sabinas es no sólo un oasis natural en esta agreste región norestense, sino también un remanso cultural en este cruel y anodino mundo moderno. En Sabinas, sin haber una sola librería se lee, se lee mucho y se lee bien. En Sabinas se escribe, se escribe mucho y se escribe bien. En Sabinas hay personas que lejos de dejarse vencer por las carencias, las distancias o las inclemencias de la vida trascienden su realidad y superan sus propios retos a través del arte, la investigación histórica, la comunicación, la labor social y la educación.

En Sabinas es necesario más no pretendido hacer reconocimientos a estas personas que desinteresadamente, sin pensar nunca en premios, halagos ni lisonjas dan gran parte de su vida buscando fomentar y enriquecer estos valores.

El proyecto de crear una medalla para reconocer esta labor cultural e histórica de los sabinenses fue un sueño anhelado por nuestro Consejo desde hace tiempo; el hecho de que el día de hoy sea entregada y que lleve el nombre de Santiago Armando Vara Jiménez es para mí y mi familia una honrosa distinción.

Mi padre, a lo largo de su vida desempeñó con paciencia y tesón la labor de difusión cultural e histórica de Sabinas Hidalgo. Como la gota de agua que perfora la piedra, sus esfuerzos eran sencillos pero constantes. Su caminar por este pueblo era siempre con la sonrisa a flor de labios, la plática amena y la atención para quien lo necesitara.

El entregar una medalla que lleve su nombre es, patentizar en quien la obtiene la noble y desinteresada labor que diariamente se lleva a cabo en esta ciudad en pro del crecimiento cultural, la difusión de ideas, o la investigación histórica. Es materializar muchos de los anhelos de mi padre en las manos y los corazones de quienes hoy la reciben. Es reconocer en nuestro espíritu sabinense, lo que mi padre siempre tuvo en su mente: la aspiración y el deseo de lograr tiempos mejores mediante la cultura y la educación.

“El caballero de la historia” como atinadamente lo llamara hace apenas algunos meses el Mtro. Hector Jaime, nos dejó como enseñanza: que siempre hay que mirar hacia adelante sin olvidar nuestro origen; que siempre hay que dar sin esperar recibir; que hay que sembrar aunque sea en medio de las rocas porque quien siembra cosecha; que no hay problema tan grande que no tenga una solución sencilla; que la cortesía y el respeto no esta reñido con la valentía o la audacia; y que la verdadera filantropía no consiste sólo en dar sino en darse.

Mi padre no era una persona orgullosa, sin embrago su único orgullo era ser haber sido adoptado por este pueblo. Nosotros también debemos sentirnos orgullosos de este rincón de nuestra patria donde vimos la luz, o que nos recibió con los brazos abiertos. Debemos sentirnos orgullosos de ser sabinenses. Papá decía que nuestra ciudad crecía en el dulce regazo del Ojo de Agua y que los sabinos nos protegían como centinelas milenarios. Papá decía que ser sabinense era un privilegio y ser un maestro sabinense era un orgullo y un honor. En todo esto tenía razón. El supo vivir a plenitud el espíritu de ser sabinense y hoy, esta medalla que lleva su nombre es una hermosa manera de perpetuar su memoria.

A nombre de mi familia, la familia Vara Perrone, agradecemos al pueblo sabinense todo su cariño y compañía, toda su empatía y solidaridad.

Al Consejo para la Cultura y la Historia de Sabinas hidalgo, agradecemos infinitamente que hayan tenido a bien nombrar esta medalla en honor a nuestro padre. A quienes hoy la obtienen agradecemos enormemente que la hayan aceptado y que la porten y conserven con humildad, pero también con honor; con el honor que representó en vida el Profr. Santiago Armando Vara Jiménez.

Felicidades

Muchas gracias.



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